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Ayer le finalmente le cambié las cuerdas a la guitarra y en la noche me he entretenido un rato con ella pero creo que tendré que empezar desde cero de nuevo.

La guitarra es un hermoso ejemplo de que si no te importa lo que pase y como suene al probar (y aprender), con cada intento que haces lo único que puede pasar es que te salga mejor. Con cada vez que lo intentas tienes más práctica y un poco más adelante te fascinará tocar algo más complicado.

Antes de esto nunca hubiese pensado que el precio de usarla sería un ardor en las puntas de los dedos, pero es así, y aunque a veces me quejo conmigo de tener las manos pequeñas y me cuesta trabajo hacer los acordes, lo intento una y otra vez y una vez más hasta que me sale mejor.

Hay piezas que antes de esto nunca me hubieran gustado, pero ahora que comprendo como en los RIFFS hay que barrer todos los trastos y todas las cuerdas, me fascinan. Otras las odiaré toda la vida.

Seguiré practicando y por lo pronto, prometo torturar mis dedos todos los días, sin misericordia. Al menos por un mes a partir de hoy, que para algo me ha de servir algún día.

PD. En ninguna parte dice que la sé tocar, que conste.

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