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Boton rojo by dylancantwell

Recuerdo que hace ya varios años mientras andaba de viaje por otro lado tuve una emergencia: andaba indispuesto del estomago y hube de utilizar uno de esos baños o sanitarios públicos de monedas que parecen pequeños kioskos que están sobre las aceras de las calles (no sé si existan todavía y creo eran de pesetas). Como no conseguía que alguien me convirtiera a monedas los billetes que traía la emergencia se hacía más grande.

Y sufrí.

Finalmente conseguí las monedas y pude utilizarlo.

Ya más tranquilo, cuando la emergencia había pasado y aún me encontraba sentado en el WC, empecé a recorrer aquel lugar con la mirada. Recuerdo que lo único que vi a la altura de mis ojos fué un botón rojo sobre la puerta. No sé si por menso, por buey o por pendejo lo único que se me ocurrió en ese momento fué oprimirlo…

…y…

¡zaz!  ¡que se abre la puerta de par en par! o_O

Pinche botón rojo ¡era para abrir las puertas! 😀 😀 😀

Y heme yo ahí, en una hermosa y concurrida tarde de otoño, sentado con los pantalones abajo a las afueras del museo Thyssen, sobre el Paseo del Prado de Madrid, con las puertas del WC abiertas de par en par en medio de un mar de gente cruzando por la calle.

…morí de vergüenza.

Solo cerré los ojos. 😀 😀 😀

Hace unos días me acordé de esto y me reí hasta más no poder. Que más podía hacer, a veces las cosas simplemente suceden y no las puedes evitar. Lo pongo aquí para recordarme que a veces debemos reírnos de nosotros mismos, reírnos de las cosas que pasan y reírnos con todas la fuerzas.

Pero, moraleja:

Cuando la tormenta haya pasado y las cosas parezcan que están en calma, nunca aprietes el botón rojo.

Nunca sabes lo que puede pasar.

😀