Etiquetas

, ,

Algunas veces me siento aterrado de mi corazón, de su constante hambre por lo que sea que quiere. De la manera en que se detiene y comienza.—Edgar Allan Poe

Últimamente los colores se han hecho más intensos, los azules son más azules y el naranja tiene un sabor que puedo disfrutar. Las luces tienen un especial brillo en estos días, también los rostros.

El agua se siente más fresca, puedo sentir y seguir cada gota que recorre mis manos mientras estas tiemblan, también el aire que corre sobre mi mano izquierda.

Mientras camino percibo los sutiles aromas de niño, el olor a tierra mojada, el olor a primavera, a mar, a cielo, comida, a gente, lo dulce y amargo, el aroma de leña quemándose.

No puedo explicar los sabores, son intensos. Tengo que agacharme sobre mi y taparme el rostro para sentir como explotan en mi boca. Puede ser la dulce sandía crujiente, una naranja o un pequeño bocado de alimento.

Tengo ansias de comida caliente, de sopa caliente, de cebolla, tomate y de ajo, de crema de puerros o simplemente comida que pueda sentir deliciosa y saborearla lentamente.

Las voces que entran  en mi mente se quedan por horas, duermen conmigo, siguen en mí; aún en la noche mientras la ciudad duerme y la luna entra por la ventana sigo escuchando esa voz en mis sueños.

Es como estar despierto finalmente.

Anuncios